viernes, 4 de junio de 2010

¿Magnitud o realidad completa?


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Dicen que el tiempo lo decide todo, que el tiempo pone a cada uno en su lugar, pero el tiempo sólo nos da espacio para pensar y luego decidir. ¿Entonces porque nos exigimos vivir el momento y dejar de esperar? Pasa la mañana, la tarde, el día... Y así sucesivamente, hasta que pasa otra semana más y piensas que has perdido más de 58.690 de tus minutos, te agobias pensando en lo que podrías haber hecho y no hiciste, en los deseos que se quedaron por hacer y en las oportunidades que dejaste pasar... Pero así es la vida, un conjunto de momentos derrochados y aprovechados que escriben nuestra propia historia. Al fin y al cabo, sólo existe eso, un presente, un momento, un ahora, ya que el pasado sólo se encuentra en unos recuerdos enlatados en nuestra memoria y el futuro son decisiones impredecibles y latentes que están en cola para aparecer quizás en el momento menos inoportuno. Andamos demasiado deprisa y corremos muy despacio, como el tiempo, el tiempo estancado en una cajita de cristal, deseando que esos minutos pasen volando, cerrando los ojos y apretándolos tan fuerte que las agujas del reloj se mueven al compás de nuestro pulso. Ahora mismo mientras tratas de pensar, desprecias esos 60 segundos pensando un por qué no pensamos. Acción, reacción. Malgastamos el tiempo pensando que deberíamos decir, diciendo que deberíamos pensar antes de actuar. ¿Cómo vivir el momento si estoy atada al tiempo, si el tiempo condiciona mi forma de vivir? El tiempo controla mis horas de estudio, mi límite al caer la noche, mis horas de sueño, mis momentos inolvidables, las horas que debo hacer deporte y las que debo estar sobre la mesa. Los minutos que puedo estar bajo el sol, incluso los segundos que permanezco bajo del agua... Estamos ligados a una magnitud muy difícil de escapar. El tiempo es el origen de nuestro principio, nacemos marcados por una hora y un día especifico así hasta el final, hasta que el tiempo se canse de esperar al futuro. Párate, respira hondo, ¿por qué tratas de adelantar un presente que tarde o temprano acabará sucediendo? ¿Por qué fuerzas la situación? ¿Tienes tanto miedo de ti que tienes que correr más rápido que tu propia respiración? Relájate, ríe en los buenos momentos, llora cuando estés débil, fracasa y no cometas el mismo error, aprende todo lo posible, piensa que es lo mejor para ti, enseña lo aprendido y sufre a su debido tiempo. Vive la vida, para eso estamos aquí, para eso pasa el tiempo.

3 comentarios:

  1. "te agobias pensando en lo que podrías haber hecho y no hiciste"
    Ufff me ha pasado tantas veces... cuánta razón tienen siempre tus entradas!! ^^
    Un beso! =)

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  2. Tu texto me ha dejado pensando bastante.
    En el tiempo, en las acciones que no hacemos por miedo, en el tiempo perdido...
    Me ha encantado, ¡Una ola para ti!

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