lunes, 3 de mayo de 2010

Pero todo no acaba ahí.

Tengo tanto que contarte...¿Me regalas un reloj en stop? No quiero tu tiempo, no quiero comprarlo, ni nada así, es simple, con tener miles de sonrisas que cambien mi día, con tener tus pensamientos, tu respiración, que parezca tan normal, me sobra.
Empezaré por el final, te quiero. Adios, no, hasta luego, mejor dicho, quiero verte en dos segundos, o en uno si te lo propones. Te digo que te echo de menos, no te rías, por que es verdad. Deja de reír, no puedo parar, me lo contagías todo, incluso los resfriados. No me parece bonito, porque para bonito perderme un instante contigo, y recorrer escondites secretos. Una vez me dijiste que haríamos miles de locuras, aun espero a escuchar de tu boca: coge el móvil que nos vamos! Soy incapaz de escribirte todo lo que se me pasa ahora mismo por la cabeza, porque son tantas sensaciones entrecruzadas, quizás te diría que no quiero más, pero te mentiría. Igual bastaría con una palabra, pero nunca es suficiente. Quisiera contartelo todo, por eso, esto no acaba aquí, todavía no. No te olvidarás tan fácil de mí, porque yo no lo voy a hacer de ti. Me quedo aquí, que estoy especialmente radiante a tu lado. ¿Qué tal tú? Hace tiempo que no sé de ti, igual unos cuatro segundos, pero te necesito. Hola cariño, es una buena forma de empezar, quizás.

3 comentarios:

  1. que locura de amor!

    un saludo en la lejania.

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  2. Wow! Me encanta lo que has ecrito, es genial!

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